Nos gusta el buen tiempo porque los días son más largos, porque apetece más estar en la calle y porque el verano se asocia a las vacaciones. Pero el buen tiempo también tiene sus inconvenientes, sobre todo para el hogar. El exceso de calor nos obliga a gastar demasiada energía, sobre todo a través del aire acondicionado.

No obstante, gracias a los avances en materiales y tecnologías aplicadas al hogar, hoy en día tenemos elementos complementarios al aire acondicionado que nos protegen de los rayos de sol evitando que los interiores de los edificios se caldeen en exceso. En este caso, hablamos de los estores solares.

Los arquitectos cada vez ponen más atención en diseñar edificios de nueva planta que sean lo más eficientes posibles desde el punto de vista energética. En muchos edificios de oficina creados en los últimos años estamos viendo cristales especiales que filtran y reducen el calor acumulado. Pero además también se habilitan estores especiales que colaboran en esta reducción de la temperatura.

Lo interesante de estos estores aplicados al hogar es que se trata de una solución que ofrece una excelente relación coste-rendimiento. Lo primero que debemos elegir es el material del estor. Generalmente están fabricados en materiales sintéticos como poliéster a lo que se añaden partículas metálicas que tienen como objetivo reflejar los rayos de sol.

Por otro lado, también debemos seleccionar el tipo de soporte y la forma de plegarlo, desde los sistemas enrollables clásicos hasta el uso de motores eléctricos. Por supuesto, estos últimos son más caros y suelen ser más habituales en estancias grandes con muchos estores.

Los estores solares nos protegen eficazmente del calor. Tan solo tenemos que bajar el estor cuando el sol empieza a pegar en nuestra casa. Muchos de estos elementos son ligeramente traslúcidos de forma que no quedaremos a oscuras pero evitaremos un calor excesivo.

Hay que tener en cuenta que en las zonas más calurosas, el gasto derivado del uso del aire acondicionado es muy considerable, por lo que cualquier ayuda puede ser bienvenida. Con los estores de protección solar ahorraremos dinero y energía.

En las revistas de decoración siempre destacan la importancia de integrar las vistas en cada estancia, armonizando los colores y texturas del interior para que no les resten protagonismo. Pero, ¿qué ocurre cuando desde tus ventanas solo se ven los muros de los edificios vecinos, un patio de luces o si simplemente la habitación no tiene ventanas? Una situación frecuente sobre todo en pequeños apartamentos y nuevas construcciones que no te impedirá crear espacios acogedores si usas estos pequeños trucos
• Recrea la sensación de un ventanal colocando estores con fotos: en blanco y negro recreando la vista aérea de una gran ciudad, paneles verticales que forman un mural, un gran motivo floral en un solo tono. Las opciones son infinitas.
• Pinta las paredes de colores suaves: un tono blanco roto o un arena suave en una pintura ligeramente satinada dará sensación de espacio y servirá de marco al resto de la decoración.
• Monta una galería en una pared: elige láminas enmarcadas de buen tamaño, de colores suaves, para que creen puntos en los que la mirada pueda descansar como lo haría en un relajante paisaje.
• Haz buen uso de los espejos: busca un espejo de tamaño mediano, con un marco delicado o elige un cristal ligeramente tintado para conseguir un ambiente cálido e íntimo.
• Evita la acumulación de objetos: no solo son una fuente constante de desorden sino que producen fatiga visual, algo totalmente contraproducente cuando no hay un horizonte despejado que poder contemplar desde las ventanas.
• Usa la iluminación para crear espacios: coloca luces empotradas siguiendo la línea de la pared principal o combina lámparas de pie con lámparas de sobremesa para crear diferentes ambientes dentro de la misma habitación, evitando el “efecto caja” habitual en las habitaciones con un único foco de luz en el centro del techo.
La clave está en crear puntos de atención que compensen la falta de vistas: en espacios pequeños, concentra la atención en la pared más visible desde la puerta, manteniendo el resto de elementos neutros. En habitaciones grandes funciona mejor dividir el espacio creando tres o más ambientes diferenciados, cada uno con su elemento focal.

Las cortinas venecianas de aluminio cuentan con dos mecanismos que sirven para ser accionadas, de tal modo que permiten dosificar la cantidad de luz que entra en la estancia del lugar en el que se instalan. Se trata de un modelo que cuenta con el mando a modo de varilla y que permite graduar también la orientación que toman las propias lamas gracias al cordón. De este modo, lo que se permite es recoger por completo la cortina con tal de dejar el paso libre y situarla a una determinada altura.
Este tipo de cortinas son una opción ligera y fácil de instalar, por lo que son uno de los modelos más empleados en la decoración actual. En el mercado este tipo de cortinas se encuentran con diferentes tipos de accionamientos desde varilla a cordón, monomando y manivela, todo dependerá de las preferencias de cada uno a la hora de escoger su particular persiana.
Más allá de las persianas venecianas, podemos encontrar en el mercado otro modo de clasificar a las diferentes opciones y ello dependerá también del material con el que estén hechas. Por ejemplo, podemos encontrar las persianas realizadas a base de PVC, una especie de plástico muy resistente, fácil de limpiar y económico. Una serie de ventajas que han hecho que, a día de hoy, sea uno de los materiales más empleados.
Por otro lado, encontramos también las venecianas realizadas en madera. Otro de los grandes materiales que siempre se han usado para la construcción y que también se pueden encontrar en las cortinas de este tipo. Ideal esta opción si lo que se busca es optar por un ambiente cálido, puesto que la madera es, sin duda, uno de los materiales que mejor consigue este efecto.
Así que ya sabéis, si estáis buscando una persiana cómoda y fácil de instalar, económica y que pueda ofreceros diversos acabados, nada como las cortinas venecianas de aluminio, madera o pvc, todas ellas podrán ser la opción ideal para vuestras ventanas. Un buen modo de realizar una apuesta segura con la que quedaréis encantados.