Un día estaba sentada en el salón viendo la tele y cuando llegaron los anuncios eché un vistazo a lo que me rodeaba y me dije: ¡qué aburrido! Demasiado tiempo sin hacer ningún cambio en el salón, ¡con lo que a mí me gusta cambiar! Supongo que en su día me debió gustar tal y como lo dejé, pero había que cambiar. De vez en cuando hay que cambiar, casi en cualquier en ámbito de la vida.

Y así fue como me puse a mirar estilos nuevos decorativos para el salón, además de complementos que pudieran integrarse bien con los cambios. De hecho, hasta cambié la orientación del salón. Cuando llegamos a esta casa, decidí seguir la orientación que tenía la mayoría de la gente del edificio, aunque no me convencía del todo porque suponía tapar parcialmente una de las ventanas con el sofá.

Pero de eso también me he cansado y voy a liberar esa ventana que me apetece mucho porque me va a dar mucha iluminación, donde, además, he pensado colocar cortinas verticales de lamas que le van a venir muy bien. Al menos algunas revistas que he visto que tienen un tipo de ventanal muy similar al mío para el salón están estupendos con cortinas de lamas verticales. Como además voy a comprar un sofá nuevo, tengo todo tipo de opciones para combinar.

Y es que la antigua orientación del salón se debía, entre otras cosas, a las conexiones de la televisión que obligaban a poner la tele en ese sitio, pero ahora como tengo un decodificador inalámbrico y no necesito que esté conectado a la antena de televisión puede variar la posición del armario de la televisión y con ello cambiar la orientación para aprovechar mi querido ventanal.

He visto que existen cortinas verticales con variaciones de colores que me han encantado. En vez de poner todas las lamas del mismo color, son como una paleta de colores que puedes elegir a tu gusto. De esta manera puedo dar al salón un toque cromático único si logro que todos los elementos combinen adecuadamente.

Estoy terminando la reforma del dormitorio. Lo he ido haciendo en varias semanas, dejando un tiempo por en medio, para no cansarme porque quería cambiar bastantes cosas. Hemos reducido el tamaño de la habitación anexa para ampliar el dormitorio, además de que ahora el baño cercano es en suite: una puerta cierra esta zona de forma que no tenemos que salir del dormitorio para ir al baño. Era algo que había visto en otras cosas y que tenía muchas ganas de llevar a la mía.

Ahora estamos ya con los últimos detalles, particularmente la decoración y los complementos. Ahora mismo, por ejemplo, he estado mirando estores. En los últimos años tuvimos una cortina clásica que me gustaba, pero creo que ha llegado el momento de cambiar. Los estores están muy de moda y hay cosas súper chulas. El ‘problema’ es que hay un montón de tipos y no va a ser fácil elegir.

Por ejemplo, están los estores translucidos, un tipo de estor que tamiza la luz de forma que entra algo de iluminación, pero no se ven a través de ellos: no te ven desde fuera, pero tú tampoco ves a los de fuera desde dentro. No me parece mala opción ya que también la he visto en otras casas y me ha gustado. No obstante, también he encontrado interesante el estor tipo screen con fibra de vidrio y PVC y que, además, son resistentes al fuego. Filtran los rayos del sol no dejando que entre el calor con lo que son muy interesantes para zonas en las que pega mucho el sol.

También he estado mirando paneles japones e, incluso, algunos estores estampados que podrían combinar bien con la decoración que estoy diseñando para el resto de la estancia. Y es que para mí todo debe tener una armonía dentro del hogar. Paso mucho tiempo en casa porque es también mi lugar de trabajo y me tomo muy al detalle todo lo relacionado con la decoración.

En este momento, creo que los estores translucidos van ganando la partida, porque me apetece algo más de aislamiento, pero deberé valorar el resto antes de tomar una decisión definitiva.

No hace mucho fui a una tienda de estores a ver si encontraba uno que me gustase para poder regalar a un amigo que no le viene nada mal en su piso. La encargada de la tienda me enseñó un montón de estores estampados pero ninguno de ellos me acabó convenciendo hasta que me enseñó unos estores de madera que ya me gustaron mucho más, eran más de mi estilo.

La decoración no es que sea unos de mis fuertes, más que nada porque soy de esas personas que prefieren que las cosas tengan su utilidad antes que ser bonitas y mucha gente no está de acuerdo con lo que yo pienso, pero personalmente me da igual. Tampoco es que tenga un gusto espantoso, pero he de decir que las decoraciones que ponen en las casas desde hace un tiempo me parecen unas decoraciones bastante recargadas y que no aportan nada a los pisos, lo único que les aporta es el polvo que se les queda pegado.

Personalmente en mi habitación que es el único sitio en el que tengo voz y voto nunca metería nada que no tuviese una función definida, los trastos decorativos atrapapolvo no van conmigo y no quiero ni necesito esas cosas cerca de mi. Más que nada porque prefiero que la limpieza sea lo más rápido posible y con cosas decorando por ahí se tardaría bastante más tiempo en dejarlo todo limpio.

 

Pero viendo mi habitación y algunos pisos que he visto por ahí, creo que en mi habitación he sabido aprovechar mucho mejor el espacio del que disponía. Ojalá me escuchasen de vez en cuando, cuando les doy consejos sobre cómo les quedarían mejor distribuidos los muebles. Como por ejemplo los grandes muebles de salón para guardar la vajilla, a asi nadie le gustan hoy en día y yo pienso que un mueble como este además de servir para guardar las vajillas sirve además como aislante térmico y sonoro con la pared del piso contiguo, pero la gente no se da cuenta de esas pequeñas cosas que hacen de un piso un hogar más habitable.

Ya se conoce el dicho de poner al mal tiempo buena cara. No siempre es fácil poner en práctica los dichos populares, sobre todo este. En ocasiones hasta es necesario poner mala cara al mal tiempo porque no se puede pasar la vida poniendo la otra mejilla. Pero, al fin y al cabo, si no tratamos de ser positivos, nadie lo va a ser por nosotros. 

En mi actual situación me ha quedado mucho más tiempo para mí y una de las cosas en las que lo estoy ocupando es en la casa. Llevaba tiempo dejándolo estar, y eso que me gusta mucho la decoración y disfruto mucho dejando las cosas a mi gusto, pero por falta de tiempo siempre lo vas dejando todo aparcado anteponiendo el trabajo y las obligaciones ineludibles. Pero ahora ya no tengo tantas obligaciones ineludibles. 

Entre otras cosas he decidido cambiar las cortinas de la casa, que ya iba siendo hora después de tanto tiempo. Algunas cortinas pedían a gritos un cambio como en el salón. He estado mirando una cortina vertical que incluya lamas verticales. Lo he visto en varias revistas de decoración y me encanta, aunque hasta ahora nunca había tenido una cortina de este tipo. 

Tal como está el panorama, de momento me estoy contentando con mirar por internet a pesar de que yo prefiero acudir a tiendas para hacer la compra final, sobre todo con cosas del hogar porque me gusta hablar primero con especialistas. No me suelo fiar de la red, sobre todo de cómo será la calidad de los materiales. Pero en este caso y para ahorrar un poco que no me viene mal estoy pensando en comprar la cortina vertical por internet. Y si sale bien, seguramente repetiré.

Tener tiempo para el hogar es algo agradable porque ves cómo vas dejando la casa cada vez más adaptada a tus gustos. Y cuando sabes que vas a pasar más tiempo en casa, no es mala solución cambiar las cosas con las que no estabas del todo satisfecho. Tampoco es que sea una afición barata, pero es cuestión de prioridades: y ahora mismo mi prioridad es la casa.

Elegir bien las cortinas para la oficina es importante. En primer lugar, porque van a permitir que pase luz suficiente para trabajar además de dar cierta privacidad a los despachos. Y en segundo lugar porque son decorativas y contribuyen a la imagen que se quiera dar de la empresa. Se puede elegir entre muchos estilos de cortinas para oficinas, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en tres que son las tendencias más en alza para este tipo de locales.

La cortina vertical es la tendencia más actual. La cortina vertical es la formada por lamas verticales que se pueden entreabrir o cerrar completamente para que entre más o menos luz. Resultan muy elegantes y útiles ya que también se pueden recoger en los lados dejando el ventanal al descubierto. Este tipo de cortinas se usan en ventanas de gran tamaño y en oficinas con paneles acristalados, ya que cubren totalmente la pared y le dan una mayor apariencia a la habitación.

Otro tipo de cortina que cada vez vemos más es el estor personalizado con el logotipo de la empresa. Se fabrican en los colores corporativos y con el logo, lo que hace que toda la oficina tenga un ambiente mucho más profesional en su decoración. Estos estores quedan bien en todo tipo de ventanas y dan a los ambientes de trabajo ese aire moderno que actualmente se busca. Para esto se juega con los tonos fuertes y el logotipo de gran tamaño en el centro.

Pero si lo que se busca es un aire convencional y serio, se puede decorar con estos estores, pero con un toque más clásico si se desea. Se usarán en estos casos colores neutros y logotipos pequeños en una zona discreta de la cortina. Así, el resultado se verá elegante y sofisticado, pero sin perder un ligero toque de desenfado al usarse estores en lugar de cortinas clásicas.

Por último, podemos encontrar las cortinas venecianas, que son una versión en tela de las persianas venecianas de toda la vida. Sencillas, clásicas y disponibles en diferentes colores, son ideales para ambientes muy informales, como espacios para trabajar en conjunto o zonas para comer y descansar. Tienen un cierto aire casero que puede encajar muy bien en estas áreas comunes a las que no van los clientes, logrando así una mayor desconexión con la zona de trabajo convencional.

Las cortinas screen son el boom de este verano. Todo el mundo las busca en las diferentes tiendas de decoración y bazares porque el boca a boca las ha convertido en la mejor alternativa cuando llega el buen tiempo. Pero, ¿qué tienen estas cortinas para convertirse en las más deseadas?

Pues la clave está en el tipo de tejido del que están hechas estas cortinas, del cual reciben su nombre. El tejido screen es muy novedoso y es el resultado de muchos trabajos de investigación para conseguir una tela inteligente capaz de dejar pasar el grado de luz deseado por el cliente pero, a la vez, proteger su casa de todo lo nocivo de los rayos del sol.

Todos sabemos que el sol tiene cosas muy buenas, como la vitamina D, pero que también tiene efectos nefastos sobre nuestra piel. Pero ya nuestras abuelas sabían que no solo actuaba sobre la piel, sino que el sol también dañaba la tela de las cortinas y los muebles y suelos de madera. Por eso, durante el verano, insistían en mantener las persianas bajas durante las horas de más sol.

Pero ya no es necesario tener la casa a oscuras para protegerla de los daños del sol porque el tejido screen tiene esa gran propiedad. Es un tejido perforado, con cientos de pequeños agujeritos por los cuales pasa la luz, pero con un tipo de tela que permite repeler lo perjudicial del sol, lo que daña muebles y tapicerías del hogar.

Pueden encontrarse diferentes tipos de tejido screen, con los agujeritos más o menos grandes en función de que se pretenda que pase más o menos luz. Por ejemplo, para un dormitorio de adultos puede elegirse un estor de tejido screen con poros bastante pequeños, ya que no es necesaria una gran cantidad de luz. Pero para la sala de estar se escogerá una tela con mayor porosidad para que, en las horas de mayor incidencia del sol, pueda aprovecharse mejor esa luz natural y se ilumine toda la casa.

¿Y qué pasa con el calor? El tejido screen también puede aislar del calor si es de muy buena calidad, pero tiene que indicarlo expresamente en sus propiedades ya que no todos lo hacen. Si no lo indica, su aislamiento será como el de cualquier otra cortina o estor del mismo grosor.

Nos gusta el buen tiempo porque los días son más largos, porque apetece más estar en la calle y porque el verano se asocia a las vacaciones. Pero el buen tiempo también tiene sus inconvenientes, sobre todo para el hogar. El exceso de calor nos obliga a gastar demasiada energía, sobre todo a través del aire acondicionado.

No obstante, gracias a los avances en materiales y tecnologías aplicadas al hogar, hoy en día tenemos elementos complementarios al aire acondicionado que nos protegen de los rayos de sol evitando que los interiores de los edificios se caldeen en exceso. En este caso, hablamos de los estores solares.

Los arquitectos cada vez ponen más atención en diseñar edificios de nueva planta que sean lo más eficientes posibles desde el punto de vista energética. En muchos edificios de oficina creados en los últimos años estamos viendo cristales especiales que filtran y reducen el calor acumulado. Pero además también se habilitan estores especiales que colaboran en esta reducción de la temperatura.

Lo interesante de estos estores aplicados al hogar es que se trata de una solución que ofrece una excelente relación coste-rendimiento. Lo primero que debemos elegir es el material del estor. Generalmente están fabricados en materiales sintéticos como poliéster a lo que se añaden partículas metálicas que tienen como objetivo reflejar los rayos de sol.

Por otro lado, también debemos seleccionar el tipo de soporte y la forma de plegarlo, desde los sistemas enrollables clásicos hasta el uso de motores eléctricos. Por supuesto, estos últimos son más caros y suelen ser más habituales en estancias grandes con muchos estores.

Los estores solares nos protegen eficazmente del calor. Tan solo tenemos que bajar el estor cuando el sol empieza a pegar en nuestra casa. Muchos de estos elementos son ligeramente traslúcidos de forma que no quedaremos a oscuras pero evitaremos un calor excesivo.

Hay que tener en cuenta que en las zonas más calurosas, el gasto derivado del uso del aire acondicionado es muy considerable, por lo que cualquier ayuda puede ser bienvenida. Con los estores de protección solar ahorraremos dinero y energía.

En las revistas de decoración siempre destacan la importancia de integrar las vistas en cada estancia, armonizando los colores y texturas del interior para que no les resten protagonismo. Pero, ¿qué ocurre cuando desde tus ventanas solo se ven los muros de los edificios vecinos, un patio de luces o si simplemente la habitación no tiene ventanas? Una situación frecuente sobre todo en pequeños apartamentos y nuevas construcciones que no te impedirá crear espacios acogedores si usas estos pequeños trucos
• Recrea la sensación de un ventanal colocando estores con fotos: en blanco y negro recreando la vista aérea de una gran ciudad, paneles verticales que forman un mural, un gran motivo floral en un solo tono. Las opciones son infinitas.
• Pinta las paredes de colores suaves: un tono blanco roto o un arena suave en una pintura ligeramente satinada dará sensación de espacio y servirá de marco al resto de la decoración.
• Monta una galería en una pared: elige láminas enmarcadas de buen tamaño, de colores suaves, para que creen puntos en los que la mirada pueda descansar como lo haría en un relajante paisaje.
• Haz buen uso de los espejos: busca un espejo de tamaño mediano, con un marco delicado o elige un cristal ligeramente tintado para conseguir un ambiente cálido e íntimo.
• Evita la acumulación de objetos: no solo son una fuente constante de desorden sino que producen fatiga visual, algo totalmente contraproducente cuando no hay un horizonte despejado que poder contemplar desde las ventanas.
• Usa la iluminación para crear espacios: coloca luces empotradas siguiendo la línea de la pared principal o combina lámparas de pie con lámparas de sobremesa para crear diferentes ambientes dentro de la misma habitación, evitando el “efecto caja” habitual en las habitaciones con un único foco de luz en el centro del techo.
La clave está en crear puntos de atención que compensen la falta de vistas: en espacios pequeños, concentra la atención en la pared más visible desde la puerta, manteniendo el resto de elementos neutros. En habitaciones grandes funciona mejor dividir el espacio creando tres o más ambientes diferenciados, cada uno con su elemento focal.

Las cortinas venecianas de aluminio cuentan con dos mecanismos que sirven para ser accionadas, de tal modo que permiten dosificar la cantidad de luz que entra en la estancia del lugar en el que se instalan. Se trata de un modelo que cuenta con el mando a modo de varilla y que permite graduar también la orientación que toman las propias lamas gracias al cordón. De este modo, lo que se permite es recoger por completo la cortina con tal de dejar el paso libre y situarla a una determinada altura.
Este tipo de cortinas son una opción ligera y fácil de instalar, por lo que son uno de los modelos más empleados en la decoración actual. En el mercado este tipo de cortinas se encuentran con diferentes tipos de accionamientos desde varilla a cordón, monomando y manivela, todo dependerá de las preferencias de cada uno a la hora de escoger su particular persiana.
Más allá de las persianas venecianas, podemos encontrar en el mercado otro modo de clasificar a las diferentes opciones y ello dependerá también del material con el que estén hechas. Por ejemplo, podemos encontrar las persianas realizadas a base de PVC, una especie de plástico muy resistente, fácil de limpiar y económico. Una serie de ventajas que han hecho que, a día de hoy, sea uno de los materiales más empleados.
Por otro lado, encontramos también las venecianas realizadas en madera. Otro de los grandes materiales que siempre se han usado para la construcción y que también se pueden encontrar en las cortinas de este tipo. Ideal esta opción si lo que se busca es optar por un ambiente cálido, puesto que la madera es, sin duda, uno de los materiales que mejor consigue este efecto.
Así que ya sabéis, si estáis buscando una persiana cómoda y fácil de instalar, económica y que pueda ofreceros diversos acabados, nada como las cortinas venecianas de aluminio, madera o pvc, todas ellas podrán ser la opción ideal para vuestras ventanas. Un buen modo de realizar una apuesta segura con la que quedaréis encantados.