Yo también era de las que pensaba que comprar alimentos por internet no era lo más práctico. Estamos muy acostumbrados a ir a la tienda y elegir físicamente cada producto. Pero he aprendido que por internet también se pueden comprar muchos tipos de alimentos, incluso productos frescos. Hay que tener en cuenta que el futuro va en esa dirección y los sectores implicados, tanto las empresas de alimentación como los supermercados o los distribuidores están interesados en optimizar ese canal de venta para consolidar una nueva fuente de ingresos.

Pero para consolidar ese canal, se han tenido que invertir muchos recursos de cara a convencer al consumidor de que también puede tener confianza comprando alimentos por internet. Y si vosotros aún no estáis convencidos, os contaré mi experiencia. Es cierto que no lo compro todo por internet, pero sí muchas cosas. Lo primero es que hay que saber elegir. Si un producto lo encuentras en la tienda de debajo de casa al mismo precio, ¿para qué lo vas a comprar por internet?

Sin embargo, la red es útil para otro tipo de productos. Por ejemplo, yo quiero Comprar online quesos suizos porque sé que ese tipo de queso no lo voy a encontrar fácilmente, y mucho menos en la tienda de la esquina. Lo primero que hay que hacer es un barrido por internet para ver qué hay en primera instancia. Pero cuidado, no todas las tiendas son iguales, ni ofrecen la misma confianza.

¿Cómo sabéis vosotros que una tienda física es de confianza? Porque te han hablado bien de ella, porque la ves limpia y con productos frescos, porque los dependientes saben de lo que hablan, etc. Pues en internet es parecido. Es importante averiguar la reputación de la tienda echando un ojo a sus redes sociales y a las opiniones tanto en los buscadores como en las propias redes. 

Así mismo también hay que averiguar la forma en la que sirven los pedidos. Si estamos buscando para Comprar online quesos suizos, hay que tener en cuenta que el queso es un alimento delicado que no se puede distribuir de cualquier manera. Todo ello es lo que tenemos que comprobar antes de comprar.

Estoy terminando la reforma del dormitorio. Lo he ido haciendo en varias semanas, dejando un tiempo por en medio, para no cansarme porque quería cambiar bastantes cosas. Hemos reducido el tamaño de la habitación anexa para ampliar el dormitorio, además de que ahora el baño cercano es en suite: una puerta cierra esta zona de forma que no tenemos que salir del dormitorio para ir al baño. Era algo que había visto en otras cosas y que tenía muchas ganas de llevar a la mía.

Ahora estamos ya con los últimos detalles, particularmente la decoración y los complementos. Ahora mismo, por ejemplo, he estado mirando estores. En los últimos años tuvimos una cortina clásica que me gustaba, pero creo que ha llegado el momento de cambiar. Los estores están muy de moda y hay cosas súper chulas. El ‘problema’ es que hay un montón de tipos y no va a ser fácil elegir.

Por ejemplo, están los estores translucidos, un tipo de estor que tamiza la luz de forma que entra algo de iluminación, pero no se ven a través de ellos: no te ven desde fuera, pero tú tampoco ves a los de fuera desde dentro. No me parece mala opción ya que también la he visto en otras casas y me ha gustado. No obstante, también he encontrado interesante el estor tipo screen con fibra de vidrio y PVC y que, además, son resistentes al fuego. Filtran los rayos del sol no dejando que entre el calor con lo que son muy interesantes para zonas en las que pega mucho el sol.

También he estado mirando paneles japones e, incluso, algunos estores estampados que podrían combinar bien con la decoración que estoy diseñando para el resto de la estancia. Y es que para mí todo debe tener una armonía dentro del hogar. Paso mucho tiempo en casa porque es también mi lugar de trabajo y me tomo muy al detalle todo lo relacionado con la decoración.

En este momento, creo que los estores translucidos van ganando la partida, porque me apetece algo más de aislamiento, pero deberé valorar el resto antes de tomar una decisión definitiva.