En la actualidad, la tecnología nos brinda una gran cantidad de herramientas para organizarnos y planificar nuestras actividades. Desde aplicaciones móviles hasta software especializado, todo está diseñado para ayudarnos a administrar nuestro tiempo de manera efectiva. Sin embargo, yo todavía prefiero usar los buenos y viejos Calendarios de colgar.

 

A pesar de que muchos pueden encontrarlos obsoletos y anticuados, los calendarios de colgar tienen ciertas ventajas que simplemente no puedo ignorar. En primer lugar, me gusta tener una visión general de mi mes completo en un solo vistazo. Con un calendario de colgar, puedo ver fácilmente cuántos días faltan para mi próxima reunión o evento importante, y puedo tener una idea clara de mi agenda en general. Esto es especialmente útil cuando necesito programar reuniones o citas con antelación.

 

Además, los calendarios de colgar me permiten personalizarlos de acuerdo a mis necesidades. Puedo agregar notas a mano, subrayar eventos importantes, o incluso agregar pegatinas coloridas para hacer que mi calendario sea más visualmente atractivo. Esto no solo hace que mi calendario sea más divertido de usar, sino que también es más fácil recordar cosas cuando las escribimos a mano.

 

Otra cosa que me encanta de los calendarios de colgar es que nunca se quedan sin batería. A menudo me he encontrado en situaciones en las que no pude acceder a mi teléfono o computadora porque se quedaron sin carga, pero nunca he tenido ese problema con un calendario de colgar. Además, no tengo que preocuparme por actualizar el software o realizar actualizaciones de seguridad, lo que me ahorra tiempo y molestias.

 

Por último, los calendarios de colgar son una excelente decoración para mi hogar u oficina. A menudo elijo calendarios con temas hermosos o inspiradores, lo que me motiva a seguir adelante incluso en días difíciles. También es una excelente manera de agregar un toque personal a mi espacio y hacerlo más acogedor.

 

A pesar de todas las ventajas mencionadas, también hay algunas desventajas de usar calendarios de colgar. Por ejemplo, no puedo acceder a mi calendario desde cualquier lugar, y si pierdo mi calendario, pierdo toda la información que contiene. También puede ser difícil de leer si tengo muchos eventos programados en un solo día.

 

En conclusión, aunque los calendarios electrónicos son prácticos y eficientes, yo todavía prefiero los calendarios de colgar por su simplicidad, personalización y durabilidad. Me gusta tener una visión general de mi mes completo y poder personalizar mi calendario de acuerdo a mis necesidades. Además, me encanta la sensación de escribir a mano y la posibilidad de hacer que mi espacio sea más acogedor. Al final, creo que cada persona debe elegir el método de planificación que mejor se adapte a sus necesidades, pero para mí, el calendario de colgar sigue siendo mi favorito.

Las ferias comerciales son eventos muy importantes en los diferentes sectores. Para aprovecharlas al máximo hay que prepararlas con antelación y fijarse unos objetivos muy claros para evitar dar palos de ciego una vez allí. Estas son algunas de las claves más importantes para prepararse para una feria comercial.

-Reserva el stand con antelación. Los mejores puestos son los más caros, pero si es una feria en la que tienes mucho que ganar te merecerá la pena invertir. Al reservar con antelación podrás elegir el puesto que te guste, con la situación que te interese. Pero también puedes escoger alguno de los puestos baratos que también se acaban rápidamente si se trata de una feria a la que quieres ir pero que no es tu principal objetivo. En cualquier caso, cuanto antes reserves mejor cumplirás con tus objetivos.

Normalmente, las grandes empresas reservan de un año para otro sus puestos, por lo que tendrás que apurar para conseguir un lugar de honor en aquellas ferias más interesantes para ti.

-Confía la impresion de folletos plegados a un buen profesional de la imprenta. Estos folletos son claves para poder ofrecer información a todos los que se acerquen al stand. Además, también deberás de imprimir catálogos para poder mostrar todos los productos a empresas que quieran entablar una relación comercial o a quienes puedan estar interesados en distribuir los productos que se venden por otras zonas.

Los folletos son una tarjeta de presentación y por eso deben de tener una imagen impecable. Se tienen que ver fotos de calidad y tener suficiente información para que quién los lea quiera seguir indagando en la empresa y en aquello que ofrece. Cuando se acerquen a pedir más información se les dará un tratamiento personal y muy profesional utilizando para ello los catálogos más elaborados.

-Lleva a tus mejores empleados. Una sola persona no puede atender un stand, pero tendrás que llevar a los mejores entre los que te rodean para conseguir acordar cuantas más ventas mejor. Este tipo de ferias están pensadas para establecer contactos y relaciones comerciales por eso los vendedores tienen que ser los mejores, pero también los que sepan dar una imagen más acertada de la empresa.

Un buen truco está en ofrecerles buenos incentivos por las ventas y contactos que se consigan en las ferias, así estarán mucho más interesados en lograr buenos objetivos ya que estarán recibiendo una recompensa de carácter inmediato.

El celta es el equipo de mi ciudad y desde niño siempre he estado muy vinculado a él, pero como yo hay miles de personas en nuestra ciudad. No hace muchos años casi consigue meterse en la final de la copa de la uefa y para las semifinales imprimieron expositores PLV de cartón con el lema del equipo para alentar a la afición y al mismo tiempo intimidar a los rivales. Personalmente conseguí quedarme con uno de esos expositores PLV de cartón y lo tuve decorando mi habitación, hasta que me lo pidieron en la tienda que tiene mi familia para ponerlo en el escaparate. No tuve ningún reparo en cederlo para este fin ya que así lo podrían disfrutar todos y no solamente yo.

 

El otro día sin ir más lejos me regalaron una nueva camiseta del celta que no tenía, porque la novia de uno de mis amigos le estaba tirando dos camisetas a su hijo y mi amigo le dijo que nos las quedamos nosotros. Así que ahora ya dispongo de unas seis camisetas del celta completamente diferentes. Eso en mi casa no pasa, a nadie se le ocurriría nunca tirar una sola camiseta del celta, las camisetas del celta son sagradas y no hay nada que decir.

 

En mi familia estamos ligados al celta porque mi abuelo materno fue directivo del club en los años setenta y mi abuelo paterno fue delegado del filial del celta y después fue coordinador de los diferentes delegados de las categorías inferiores. Este abuelo fue el que me regaló la camiseta del celta a la que le tengo más aprecio. Camisetas de ese modelo se ven muy pocas y ya han intentado comprarme mi camiseta a diferentes precios, pero como les he dicho a ellos esa camiseta no está en venta, es mi tesoro.

 

Por desgracia ya hace unos cuantos años que no soy socio del club ya que mi economía no estaba demasiado boyante y no me quedó más remedio que dejar de ser socio e ir al campo, aunque espero volver cuando mi economía se recupere un poco.

Hace un par de años la novia de uno de mis mejores amigos me avisó para ir con ella a trabajar en un congreso de medicina, ella iba a hacer de azafata y a mi me iba a tocar ayudar en el montaje y cargar con las cajas que las chicas no eran capaces de levantar. Al final fue un trabajo bastante sencillo, salvo cuando tuve que cargar con unas cajas que pesaban mucho. Pero por desgracia a las chicas que nos contrataron no les llegaron todas las cajas y tuvieron que ponerse en contacto con una empresa local para imprimir expositores PLV ya que era lo que contenían las cajas que no habían llegado a tiempo al congreso. Me gustó mucho esta experiencia laboral, ya que nunca había trabajado en un congreso de este estilo y aprendí bastantes cosas. Lo primero que tuvimos que hacer fue clasificar y plastificar todas las credenciales que había que repartir a los médicos asistentes del congreso. La novia de mi amigo me decía que se me daba muy bien eso, y mi respuesta fue que se me daba bien a causa de haber coleccionado tantas estampillas de fútbol cuando era un niño, para mi era como un juego y así me lo tomé.

 

Por desgracia ese trabajo solamente duró unos pocos días, pero fue una gran experiencia que no me importaría repetir en algún momento de mi vida, ya que no se cobraba nada mal y tampoco era un trabajo en el que se exigiera un trabajo físico importante.

 

Desgraciadamente esta clase de trabajos hoy en día no se pueden llevar a cabo por todo lo que conlleva la pandemia. Esas congresos ya no se pueden hacer porque no es posible mantener las distancias de seguridad de los asistentes al congreso, por lo que hasta que termine esta pandemia o haya una cura no creo que se vuelvan a hacer más congresos. Esperemos que todo esto termine pronto para que podamos volver todos a nuestras rutinas cotidianas a las que tanto estábamos acostumbrados y que de la noche a la mañana no arrebataron.