Viendo las series de la tele a menudo me pregunto quienes son los guionistas que hacen las series, porque en muchas series los guionistas son tan buenos que pueden hacer un chiste en que un cancer de colon parezca algo divertido y no la enfermedad tan seria que es. Pero hay muchos otros de otras series que no se merecen ni tan siquiera salir en la tele de lo malos que son. Por ejemplo, los guionistas de series de comedia muchas veces se tienen que buscar las habichuelas para que sus personajes sigan teniendo gracia y para que los espectadores no se cansen de ellos, y en muchos casos no lo llegan a conseguir.

 

¿Qué estudios hay que realizar para ser guionista? Pues a decir la verdad no se me ocurre cual puede ser la carrera que hay que estudiar para ser guionista, hasta hace muy poco creía que los guionistas debían de ser escritores o algo similar, porque más o menos es lo que hacen, solo que en lugar de escribir un libro tienen que escribir situaciones, ya sean cómicas, dramáticas o de suspense. Porque los guionistas no solamente se dedican a las series de comedia, sino que tienen que hacer guiones para toda clase de programas y no solamente de series. Aunque supongo que habrá programas de la tele que no necesiten de guiones, se dejan llevar y el programa va fluyendo según pasa el tiempo, esa clase de programas suelen ser de humor y suelen ser bastante mejores de los que son guionizados. Hacer los guiones de las series de suspense tienen más gracia desde el punto de vista del guionista, porque le presenta dos retos, que la serie sea entretenida y que el suspense sea creíble y te mantenga enganchado a la serie, lo que no es nada sencillo, dado que no a todo el mundo nos gustan las mismas cosas.

 

Personalmente me parece muy complicado ser guionista, sobre todo de programas diarios, en los cuales tienes que amoldarte al programa y cada día tienes que estar preparado para hacerlo lo mejor posible en el mínimo tiempo posible.

Todos estamos concienciados de lo importante que es que los niños se sienten en asientos adecuados cuando viajan en coche. Esto reduce mucho el riesgo de muerte en caso de accidente y hace que los niños viajen más protegidos en general. Pero ¿qué ocurre con los niños en casa? Normalmente, no tenemos tan claro que no tienen nuestras dimensiones y los obligamos a sentarse en sillas y mesas que no están pensados para ellos y en las que no solo se van a sentir muy incómodos, sino que incluso pueden caerse y hacerse daño.

Mirar buenas Ofertas taburetes para niños es el primer paso para escoger un buen asiento para los pequeños. Cuando los niños son muy chiquitines, generalmente ya usamos tronas o adaptadores, pero cuando el niño crece y es grande para estos sistemas, continúa siendo pequeño para nuestras sillas y entra en un tiempo intermedio en el que tiene que adaptarse un poco como pueda.

Los taburetes para niños son mucho más cómodos para ellos, porque están pensados para las dimensiones de su cuerpo y, aunque tengan una mayor altura para poder sentarse a la mesa con sus padres, están pensados y adaptados para cubrir las necesidades de los niños y que estos se sientan cómodos. Por eso, muchas veces tienen elementos que no tienen las sillas de adultos, como reposabrazos que no solo valen para que apoyen las manos, sino también para recogerlos en los laterales.

Cada vez es más frecuente que los niños tengan su propia mesita con su silla, con un tamaño acorde al del niño. Esta mesa se puede colocar al lado de la de los padres para que el niño pueda comer allí, junto al resto de la familia, pero cómodamente. Se sentirá mucho más libre para moverse, estirarse y coger las cosas que necesita, comiendo de una forma bastante más independiente que sobre una silla alta de la que puede caerse y en la que es preferible no moverse demasiado.

Esta misma mesa y silla vale para llevar luego a su habitación y ser usada para hacer los trabajos para el colegio o para disfrutar de sus juegos. Estos taburetes suelen ser utilizados durante muchos años, por lo que son una buena inversión para los niños, que además se sienten encantados porque sus diseños y colores están pensados para satisfacer sus gustos, mucho más frescos que los de los adultos.