Me parece una soberana estupidez criticar a aquellas personas que usan la cirugía estética para sentirse mejor. Creo que todo el mundo es consciente de que la felicidad de una persona siempre repercute positivamente en su salud. Esto no quiere decir que una persona feliz sea inmune a las enfermedades graves: nadie está libre de padecer un cáncer por muy feliz (o rico) que seas. Pero el estrés, la tristeza, la ansiedad y, por supuesto, la depresión son causas de problemas muy serios. ¿Por qué no usar todo lo que tenemos a mano para buscar la felicidad?

Yo lo he hecho y sin ningún sentimiento de culpa. Busqué información sobre tratamientos estéticos comparando precios y servicios. Una amiga me recomendó liposucción financiada en Vigo y fue así como conocí una modalidad de la que no había oído hablar: la mini liposucción. Yo tengo ya una edad como se suele decir pero quiero seguir sintiéndome guapa: no por los demás sino por mí misma. Estoy felizmente casada, no se trata de eso. Pero cuando me miraba en el espejo ya no me gustaba como antes. 

En la clínica me hablaron de las opciones que tenía disponibles. Podía someterme a una liposucción completa o realizar liposucciones localizadas de forma que solo se interviene en determinadas partes del cuerpo. Para empezar, me pareció una idea interesante puesto que no me acababa de decidir por ninguna opción. Con la mini liposucción no solo trataría la zona de las axilas y la cara interior de los muslos, que eran las zonas que más quería modelar, sino que el precio sería más asequible. La liposucción financiada en Vigo me permitió no tener que esperar más tiempo para sentirme bien.

Seguro que habrás oído muchas veces eso de que la cirugía estética no hace milagros… pero si das con una buena clínica y un buen cirujano, casi será algo milagroso. Un mes después de las mini liposucciones me miré en el espejo y me volví a sentir feliz. Sigo siendo la misma, pero todo el mundo me ve con otra cara: más sonriente, en definitiva.