Las ferias comerciales son eventos muy importantes en los diferentes sectores. Para aprovecharlas al máximo hay que prepararlas con antelación y fijarse unos objetivos muy claros para evitar dar palos de ciego una vez allí. Estas son algunas de las claves más importantes para prepararse para una feria comercial.

-Reserva el stand con antelación. Los mejores puestos son los más caros, pero si es una feria en la que tienes mucho que ganar te merecerá la pena invertir. Al reservar con antelación podrás elegir el puesto que te guste, con la situación que te interese. Pero también puedes escoger alguno de los puestos baratos que también se acaban rápidamente si se trata de una feria a la que quieres ir pero que no es tu principal objetivo. En cualquier caso, cuanto antes reserves mejor cumplirás con tus objetivos.

Normalmente, las grandes empresas reservan de un año para otro sus puestos, por lo que tendrás que apurar para conseguir un lugar de honor en aquellas ferias más interesantes para ti.

-Confía la impresion de folletos plegados a un buen profesional de la imprenta. Estos folletos son claves para poder ofrecer información a todos los que se acerquen al stand. Además, también deberás de imprimir catálogos para poder mostrar todos los productos a empresas que quieran entablar una relación comercial o a quienes puedan estar interesados en distribuir los productos que se venden por otras zonas.

Los folletos son una tarjeta de presentación y por eso deben de tener una imagen impecable. Se tienen que ver fotos de calidad y tener suficiente información para que quién los lea quiera seguir indagando en la empresa y en aquello que ofrece. Cuando se acerquen a pedir más información se les dará un tratamiento personal y muy profesional utilizando para ello los catálogos más elaborados.

-Lleva a tus mejores empleados. Una sola persona no puede atender un stand, pero tendrás que llevar a los mejores entre los que te rodean para conseguir acordar cuantas más ventas mejor. Este tipo de ferias están pensadas para establecer contactos y relaciones comerciales por eso los vendedores tienen que ser los mejores, pero también los que sepan dar una imagen más acertada de la empresa.

Un buen truco está en ofrecerles buenos incentivos por las ventas y contactos que se consigan en las ferias, así estarán mucho más interesados en lograr buenos objetivos ya que estarán recibiendo una recompensa de carácter inmediato.

Algunas personas responderán que el momento para cambiar el mobiliario del local de hostelería llega cuando se ve estropeado y feo. Pero esto no tiene que ser necesariamente así. Lo cierto es que no deberíamos esperar a que se viera deteriorado para cambiarlo, sino hacerlo cada cierto tiempo para que siempre se vea nuevo y bonito. Pero hay muchos motivos para elegir nuevo mobiliario para hosteleria.

Uno de los motivos es porque cogemos el traspaso del local. Si deseamos continuar el trabajo de los anteriores dueños y con los mismos clientes, podemos dejar los muebles en el caso de que estén bien. Pero si queremos que quede claro que hay otras personas al frente con otro estilo de trabajo y hacer que eso atraiga a gente nueva, entonces hay que cambiar la decoración y los muebles del local para que no se perciba como una continuación, sino como algo que rompe con el pasado.

También se deben de cambiar los muebles del local en el caso de que varíe la actividad del mismo. Por ejemplo, si teníamos una cafetería y queremos que se convierta en un lugar de platos del día, deberemos de comprar nuevos muebles que se adapten mejor a la actividad que se va a realizar. Por ejemplo, mesas más grandes que permitan colocar los platos de forma cómoda. Este cambio también transmite a los clientes la idea de que el local va a ser diferente a partir de ahora.

Cada cierto tiempo es buena idea renovar el mobiliario y modernizar el local. Evidentemente, esto no se va a hacer cada año ni cada pocos años, pero cuando un local de hostelería lleva tiempo abierto es buena idea darle un cambio de imagen y modernizarlo. Los clientes valorarán esta inversión y notarán que el local es más acogedor y actual. Además, se puede aprovechar para variar las cartas o para presentar otras novedades que se vengan demandado y que puedan hacer que resulte más llamativo.

Aunque parezca evidente, hay que cambiar los muebles del local si las quejas por los actuales son numerosas. Sí demasiados clientes nos dicen que las sillas no resultan cómodas, por ejemplo, debemos de hacer el esfuerzo de cambiarlas aunque estén nuevas ya que está claro que de no hacerlo estaremos perdiendo a gente. Tanto quienes nos están diciendo que no les gustan esos muebles y no se sienten escuchados como aquellos que no dicen nada pero simplemente no repiten.