El cancer de mamas es uno de los más frecuentes y por eso uno de los que más preocupan a muchas mujeres. Por ese motivo algunas solicitan a sus médicos información sobre las mastectomías preventivas. Esta práctica que consiste en la extirpación de uno o de ambos pechos cuando todavía están sanos, se dio a conocer a parir de que la actriz Angelina Jolie reconociera habérsela practicado.

El caso de esta mujer es uno de los pocos en los que esta intervención está justificada ya que cuenta con casos de cáncer de mama en la familia y las pruebas que se había realizado indicaban que tenía un alto porcentaje de posibilidades de padecer también la enfermedad. Al practicarse esta mastectomía doble, los médicos afirman que las posibilidades de sufrir cáncer se reducen hasta en un 90%. 

Los especialistas deben de analizar cuidadosamente la conveniencia o no de esta práctica en cada caso concreto ya que una intervención de este tipo no es algo para tomarse a la ligera, ya que va a suponer un proceso largo y en muchos casos muy difícil no solo físicamente, sino también psicológicamente, para la mujer. 

Existe diferentes tipos de mastectomía según se extirpen o no los ganglios linfáticos y se preserve o no la piel y el pezón. Por eso es muy importante estudiar cada caso por separado y dar a cada mujer una solución personalizada. Además, también deberá de decidir si desea realizarse una reconstrucción de las mamas. Esto es lo más habitual, pero dado que es un proceso largo y bastante doloroso en algunos casos, hay mujeres que optan por aceptarse sin pechos y no reconstruirlos.

Cuando se decide reconstruir el pecho también hay varios caminos a seguir, uno es el de la reconstrucción en la misma operación y otro es a posteriori. Muchas veces, la decisión no es solo de la mujer sino que está marcada por las circunstancias de su caso. En ocasiones pueden ser necesarias varias intervenciones para conseguir una reconstrucción del pecho natural, bonita y bien realizada. 

Las técnicas de tatuaje permiten dibujar los pezones incluso con una perspectiva 3D muy natural, que hace que parezca que existe un relieve. Este sería el último paso para mujeres que no pudieron conservar su pezón y que quieren que sus pechos reconstruidos se vean lo más parecido posible a los naturales que tenían originalmente. Y es que el pezón no se puede reconstruir junto al resto del pecho con las técnicas actuales.

Está más que claro que nadie quiere tener un cáncer da igual la clase de cáncer que sea, lo mejor es que los tengamos lo más lejos posible. Pero recientemente una de mis mejores amigas se ha encontrado un bulto en un pecho, y todas las alertas se le dispararon. Inmediatamente después a encontrarse el bulto ya pensó que se trataba de un cancer mama, rápidamente pidió una cita al médico de cabecera que la tranquilizó mucho, ya que no todos los bultos que nos encontramos en nuestros cuerpos son cancerígenos. Pero eso no ha hecho que deje de pensar en ello y peor aún ha conseguido que el resto nos preocupemos sin saber si hay de qué preocuparse. Al final, aquel bulto no fue nada y al final nos preocupó para nada. Personalmente ya le he dicho que para la próxima vez se informe previamente antes de preocupar a nadie.

 

Ella no es la única que se preocupa antes de tiempo, en mi familia también hay gente que antes de saber si tiene alguna enfermedad ponen el grito en el cielo. No tiene ningún sentido el preocuparse por cosas que aún no sabemos con seguridad. Creo que preocuparse sin un motivo aparente no lleva a nada, salvo a molestar a los que te rodean y preocuparles innecesariamente.

 

Yo personalmente soy de esas personas que no es que se preocupen demasiado por nada, salvo por temas de dinero, que eso sí que me preocupa bastante, sobre todo cuando no lo tengo y no tengo expectativas de poder conseguirlo, pero para cosas médicas no. Para que yo vaya al médico tiene que ser algo verdaderamente grave o que me duela mucho. Hace como unos diez años que no voy al médico y la última vez que fui, fue porque me rompí el ligamento cruzado de la rodilla y ya no podía soportar el dolor al caminar. Cuando fui a mi médico de cabecera ni sabía quién era, solo pudo saberlo por mis apellidos, así que os podéis imaginar cuánto me preocupa el tema médico. Ya tendré tiempo de ir al médico cuando sea un anciano.

El diagnóstico de carcinoma de pecho es duro para cualquier persona que lo reciba. Pero lo primero que hay que hacer una vez que se ha obtenido la confirmación del mismo es ponerse manos a la obra para plantar batalla al cáncer y hacerlo con la actitud más optimista posible.

Es importante tener una relación de total sinceridad con el médico y que este explique de forma muy clara cuáles son las alternativas que se tienen para la lucha y los pros y los contras de cada una de ellas. Algunas mujeres, en esos momentos tan duros, no se sienten capaces de elegir qué camino seguir y prefieren dejarlo en manos de su doctor. Por eso es tan importante confiar en la persona que está trazando el camino.

Hoy es posible tratar muchos tipos de carcinoma de pecho sin tener que extirparlo complemente, pero incluso si esta situación se produce, las alternativas para la mujer son muchas en estos momentos:

-Puede optar por una prótesis externa. Para las que no quieren volver a operarse pero quieren que nadie note que se les ha extirpado un pecho, las prótesis son una buena solución ya que se colocan en el sujetador y nadie va a notar la diferencia.

-Una prótesis interna. Supone un proceso que puede variar en función de la zona que abarcaba el tumor. En muchos casos es necesario colocar un extensor primero. El extensor se va rellenando poco a poco para que la piel vaya cediendo de forma gradual, hasta que se cree la bolsa suficiente para poder introducir un implante. Pero también puede ser que el implante se coloque a la vez que se realiza la mastectomía si el tejido que queda es suficiente para ello.

Aunque es posible realizar una reconstrucción del pezón y de la aureola, muchas mujeres optan por el tatuaje por ser más barato, más rápido y evita tener que pasar por quirófano de nuevo.

– Nada. Es una opción por la que algunas mujeres apuestan. Creen que no tienen nada que esconder y que el cuerpo puede ser igual de bonito y de perfecto son tener que ser simétrico,  por lo que prefieren no esconder que se les ha realizado una mastectomía. Lo que para algunas es un trauma, verse sin un pecho, para otras es una celebración de estar vivas y una ayuda para aceptar lo que les ha pasado.

Mi abuelo lleva yendo al mismo hospital desde que el mundo es mundo. A pesar de que, por proximidad le tocaría otro desde hace unos años, él sigue yendo al San Carlos, porque le gusta. A mí me parece una auténtica mazmorra, tanto en su construcción como por la mayoría de la gente que lo gestiona, seres siniestros que a veces confundo con brujas, trolls y demás fauna de ultratumba.

La última vez que fui con mi abuelo al hospital era para unas pruebas para relacionadas con el  cancer de cabeza de páncreas. Según me comentó mi abuelo, este cáncer es uno de los más mortíferos (creo que dijo que el menor tasa de supervivencia tiene). Y no porque sea el peor, sino por la dificultad que existe para su detección, a menudo confundiéndose con otras dolencias menos graves. Y cuando se confirma el cáncer ya es demasiado tarde para aplicar un tratamiento efectivo.

Pero, por suerte, se están ensayando algunos métodos de diagnóstico temprano para esta clase de cánceres. Uno de los ensayos se hacía en el San Carlos y mi abuelo se sometió al mismo, recomendado por su médico. Decidí acompañarlo porque siento una especie de atracción morbosa por la mazmorra. Y no me decepcionó la experiencia.

Lo primero es que en recepción nadie sabía nada de unas pruebas de cancer de cabeza de páncreas, pero es que ni en la zona de oncología estaban al tanto. Menos mal que mi abuelo tiene recursos y conoce a casi todos los seres de ultratumba del hospital y paró a una enfermera para preguntarle por el tema. Ella nos indicó donde había que ir.

Esperamos en una sala oscura y mal ventilada. Mi abuelo tiene la paciencia el Santo Job, y no lleva WhatsApp ni nada. Pero a los 20 minutos de estar allí yo ya no sabía dónde meterme… y él impertérrito. Me dijo que para la próxima me trajera un libro porque en ese hospital lo habitual es esperar… “pero son los mejores profesionales”. Para la siguiente prueba a la que le acompañe me llevo “Guerra y paz”.

Viendo las series de la tele a menudo me pregunto quienes son los guionistas que hacen las series, porque en muchas series los guionistas son tan buenos que pueden hacer un chiste en que un cancer de colon parezca algo divertido y no la enfermedad tan seria que es. Pero hay muchos otros de otras series que no se merecen ni tan siquiera salir en la tele de lo malos que son. Por ejemplo, los guionistas de series de comedia muchas veces se tienen que buscar las habichuelas para que sus personajes sigan teniendo gracia y para que los espectadores no se cansen de ellos, y en muchos casos no lo llegan a conseguir.

¿Qué estudios hay que realizar para ser guionista? Pues a decir la verdad no se me ocurre cual puede ser la carrera que hay que estudiar para ser guionista, hasta hace muy poco creía que los guionistas debían de ser escritores o algo similar, porque más o menos es lo que hacen, solo que en lugar de escribir un libro tienen que escribir situaciones, ya sean cómicas, dramáticas o de suspense. Porque los guionistas no solamente se dedican a las series de comedia, sino que tienen que hacer guiones para toda clase de programas y no solamente de series. Aunque supongo que habrá programas de la tele que no necesiten de guiones, se dejan llevar y el programa va fluyendo según pasa el tiempo, esa clase de programas suelen ser de humor y suelen ser bastante mejores de los que son guionizados. Hacer los guiones de las series de suspense tienen más gracia desde el punto de vista del guionista, porque le presenta dos retos, que la serie sea entretenida y que el suspense sea creíble y te mantenga enganchado a la serie, lo que no es nada sencillo, dado que no a todo el mundo nos gustan las mismas cosas.

Personalmente me parece muy complicado ser guionista, sobre todo de programas diarios, en los cuales tienes que amoldarte al programa y cada día tienes que estar preparado para hacerlo lo mejor posible en el mínimo tiempo posible.

La conocí en un curso y nos entendimos bien desde el principio. Aunque tiene bastantes más años que yo, eso no impidió que tuviésemos una opinión común sobre muchos temas además de unos intereses culturales bastante parejos. Cuando aquel curso terminó, mantuvimos el contacto a través de correo electrónico, pero apenas nos volvimos a ver.

Un tiempo más tarde me enteré. Fue a través de un email que envió a algunos amigos: padecía cáncer de colon. Cuando te enteras de la enfermedad de un familiar no muy cercano o de un amigo que ya no sueles ver, la reacción emocional es muy extraña, al menos la que yo tuve. Apenas conocía a nadie que hubiese tenido esa enfermedad y no sabía muy bien que debía decir. Así que durante un tiempo me mantuve al margen.

Fue a través de un amigo común que supe que quería que pasara a visitarla. Cuando fui a su casa, entré avergonzado por no haber querido saber mucho del asunto, pero rápidamente esa sensación terminó cuando ella tomó las riendas de la conversación. A los cinco minutos me sentí otra vez como en aquel curso, hablando con una amiga, no con una enferma. Al final de la visita hablamos directamente de la enfermedad y ella lo hizo sin tapujos. Me dijo que estaba planteándose participar en un ensayo cancer de colon. En ese momento, por primera vez, la noté que perdía un poco la compostura, y nos abrazamos. Era mi amiga, sí, pero era mi amiga enferma…

Desde aquel día nuestros encuentros han sido mucho más habituales. Para mí ha sido todo un aprendizaje. Sé que en primera instancia no actúe de forma muy correcta, pero sobre todo me ha servido para aceptar la enfermedad: mirar para otro lado no soluciona los problemas de este mundo.

Al final, decidió participar en el ensayo cancer de colon y la veo más esperanzada. Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, parece que la evolución es buena. En un principio, le habían alertado de que el tratamiento experimental podía tener sus riesgos pero, al menos de momento, va todo bien.