Quizás no te fijas demasiado en los cordones de tus zapatos. Pero son muy importantes, tanto si se trata de unos bonitos Oxford de vestir o de unos deportivos. Y para que sean perfectos, deben de cumplir con tres características muy importantes.

1) Adaptarse al tipo de zapato. No es lo mismo un cordon algodon trenzado fino para un zapato de vestir que uno ancho para unas zapatillas deportivas. Y tampoco puede ser igual un cordón para zapatillas infantiles. En este caso los cordones deberían de ser elásticos para que los pequeños puedan ponerse y quitarse las zapatillas sin tener que desatar los cordones. De esta manera no dependerán de los adultos para calzarse y descalzarse y ya aprenderán cómo atar su calzado cuando tengan edad suficiente.

Por supuesto, también tienen que adaptarse en el estilo. Algunos cordones serán más finos, otros más anchos y el color también importa ya que va a determinar el estilo.

2) Deben de ser resistentes. Unos cordones de mala calidad se deshilacharán rápido e incluso pueden acabar rompiéndose si se mojan varias veces porque pudren. Este tipo de cordones de mala calidad no merecen la pena porque pueden romper en el peor momento, haciendo que el zapato no se sujete en el pie y haciendo que se pase un mal rato. Además, le darán a los zapatos un aspecto envejecido aunque sean nuevos.

Los cordones de calidad no solo soportan el paso del tiempo sin romper, sino que su aspecto sigue siendo bonito y mantienen el color. De esta manera, la imagen de los zapatos siempre va a ser buena y atractiva.

3) Deben de tener el largo adecuado. Unos cordones demasiado cortos son incómodos porque no se pueden atar con facilidad. Pero si son muy largos, también resultarán poco prácticos ya que incluso atados pueden acabar molestando.

Por eso hay que realizar cordones de muchas medidas diferentes para que se puedan adaptar a todos los zapatos, zapatillas, botas y botines y a sus diferentes tallas. Así, se encontrará el adecuado para ser utilizado en todos los ojales y poder anudarse correctamente, con un lazo del tamaño deseado.

Habiendo varios tamaños cuando haya que comprar un recambio para los cordones que venían con el calzado, se podrá hacer sin dificultad. Y es que cortar unos cordones no es una opción, ya que se les quita la protección y acaban deshaciéndose en la zona del corte.