Estos dos estilos de estores son los más vendidos en nuestro país y ambos tienen ventajas e inconvenientes. Veamos las ventajas de los estores enrollables respecto a los paquetto:

-Son más sencillos. Una de las cosas más desagradables de los paquetto es saber como poner las cintas a un estor de este tipo una vez que las hemos quitado. En el caso de los enrollables no hay que desmontarlos nunca, solo tenemos que limpiarlos con un paño húmedo y está listos. Una ventaja importante que ahorra mucho tiempo, sin lugar a dudas.

-Son más compatibles con niños. Este tipo de estores son fáciles de manejar y además de que las cuerdas no se lían, los niños pueden tirar de la cadenita para subirlos y bajarlos sin dificultades. Como además son mucho menos delicados, no pasa nada si los tocan con las manos sucias. También son más compatibles con mascotas ya que no son tan susceptibles de engancharse o dañarse como los paquetto, que están hechos con telas mucho más delicadas.

Pero los paquetto también tienen sus ventajas y tenemos que destacarlas porque hay que tenerlas muy en cuenta antes de hacer la elección. Estas serían las dos principales:

-No tienen mecanismo superior. El estor enrollable necesita de una pequeña caja o mecanismo en la parte superior que es en dónde se enrolla. Esto puede no ser muy estético aunque se hagan muchos esfuerzos para conseguir la mejor imagen. En cambio, el estor paquetto se arruga sobre sí mismo pero no ocupa un espacio superior a mayores. Esto hace que sean mucho más adecuados para colocar, por ejemplo, bajo una cornisa decorativa o una caja de persiana. 

-Son mucho más elegantes. Al estar realizados en delicadas telas que se pliegan y arrugan sobre sí mismas, los estores paquetto son muy elegantes y bonitos. Por eso, muchas personas los quieren en salones, comedores y en dormitorios principales elegantes, relegando los estores enrollables a la cocina y a las habitaciones juveniles o para niños. A cambio, su precio es mayor pero esto es debido a que las telas son de más calidad, usándose en muchos casos sedas o telas bordadas que le dan mucho carácter y clase a un espacio.

Ahora que conoces las virtudes principales de estos dos tipos de estor podrás elegir mucho más fácilmente cuál es el que quieres para poner en las ventanas de tu hogar.

Un cordón puede parecer un objeto muy simple, pero según el uso que se le vaya a dar, podemos contar con diferentes acabados para cordones que los hacen perfectos para cada fin y que es bueno conocer para poder escoger el ideal.

Los cordones sin acabado son los más sencillos y básicos. Son económicos pero tiene el defecto de que al no tener terminación de ningún tipo de deshilachan en los extremos. No obstante, son los perfectos para comprar por metro para diferentes manualidades o para realizar acabados para labores de costura. Seremos nosotros mismos los que nos encargaremos de sellar los bordes según nuestras necesidades para que no se deshaga el cordón.

Actualmente, también encontramos estos cordones con corte en caliente o con prensado que sella las fibras y evita que se deshaga el cordón sin necesidad de nada más. En estos casos, se compran de las medidas predeterminadas en lugar de por metro.

Cordones con acabados plásticos que recubren los bordes. Son los típicos que nos encontramos en las zapatillas deportivas o en los zapatos sport. Al tener ese recubrimiento plástico en los bordes conseguimos dos cosas. Por un lado, que el cordón no se deshilache y por otro que resulten mucho más fáciles de pasar por los ojales de las zapatillas. Solo hay que elegir el tamaño correcto según el tipo de calzado y el color que nos guste y ya tendremos los cordones perfectos.

Estos plásticos pueden ser de diferentes calidades y los encontramos incluso ecológicos, a base de plásticos reciclados o que respetan todavía más el medioambiente al ser realizados en productos vegetales que se degradan con mucha facilidad.

Cordones con pestañas metálicas o plásticas rígidas. Este tipo de cordones tienen una pestaña en cada extremo. Son los que encontramos, por ejemplo, en la capucha de algunas sudaderas o en la parte de abajo de una cazadora deportiva. La pestaña puede pegarse al cordón y permite que este se pase más fácilmente a través de la tela. Una vez en su lugar, esta pestaña se deja suelta y se abre, evitando que se nos cuele dentro del agujero y se nos pierda. Estos cordones con pestañas son los que también podemos encontrar en carpetas clasificadoras.

Estos son solo los ejemplos más utilizados de cordones con distintos acabados, pero cada vez son más las opciones que podemos encontrar en el mercado.