Beneficios del transporte intermodal en los aeropuertos españoles

El transporte intermodal se ha convertido en parte indispensable del sector aeroportuario. Separados del centro urbano por kilómetros, los aeropuertos dependen de los medios terrestres (metro, trenes, etcétera) para acortar distancias, ocupando un lugar destacado en la experiencia de viajar.

Por ello, la intermodalidad no solo está presente en los principales aeropuertos españoles, sino que ha transformado sus infraestructuras hasta adaptarlas a este enfoque. Un buen ejemplo es el Lavacolla parking, cuya histórica saturación se ha reducido gracias a la conexión más directa que ofrece al pasajero la Estación Intermodal de Santiago.

Además del aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro, otros parkings oficiales se han beneficiado de la intermodalidad de diversas formas. En primer lugar, brinda una alternativa eficaz al vehículo privado, contribuyendo a descongestionar el aparcamiento junto a la terminal, causante de colas y retenciones en temporada alta.

La mejora de la sostenibilidad es otra de las fortalezas del transporte intermodal. Su plus de conectividad facilita la transición hacia alternativas menos contaminantes, sin afectar a la movilidad ni interrumpir la cadena de suministro. Además, los defensores de este planteamiento sostienen que ayuda a limitar los vuelos de corta duración, disminuyendo así la huella de carbono.

Para el cliente de aerolíneas, esta solución redunda en su confort y bienestar, al eliminar la obligación de facturar más de una vez el equipaje. De ahí que los billetes combinados sean cada vez más populares: el ‘Train & Fly’ de Iberia, el ‘Train + Air’ de Air France, etcétera.

Desde la óptica de los distribuidores y operadores logísticos, el transporte de mercancías se completa con mayor agilidad. Un mismo contenedor se emplea durante todo el recorrido, suprimiendo la necesidad de efectuar continuas cargas y descargas de la mercancía en cuestión. Con ello, se gana un tiempo valioso y se reduce el riesgo de accidentes entre el personal.