Las verrugas siempre se asocian a algo desagradable. Cuando tenemos una que además está en una zona incómoda, como una mano, donde es fácil rozarla, lo habitual es que vayamos al médico y este la queme con frío. Es un método rápido para que desaparezca y no tengamos que preocuparnos más por ella, pero puede dejar asociada una pequeña marca. En un dedo o en la palma de la mano, esa marca que a menudo es una cicatriz blanca no suele ser algo que se note siquiera. Pero ¿y si la verruga está en el rostro?
En esos casos, es mejor no arriesgarse a que alguien que no está especializado nos pueda dejar una marca que incluso puede afear más que la propia verruga. Debemos acudir a un especialista en dermatologia medica quirurgica Vigo y que estudie el caso para ver cuál sería la mejor forma de deshacerse de la verruga y cómo tratarla para que no tengamos marca o esta no sea prácticamente visible.
El dermatólogo también será quién se ocupe de un tipo de verrugas del que se habla menos pero que son muy importantes: las verrugas genitales. En la mayoría de los casos están causadas por el virus del papiloma humano y da la casualidad de que, aunque muchos no lo saben, el dermatólogo es el especialista que se encarga de enfermedades venéreas. Nos podrá informar sobre cómo actuar en este caso y si se deben o no quitar las verrugas.
¿Y las verrugas en los párpados? A veces, resultan muy molestas y queremos eliminarlas, pero no tenemos claro si debemos acudir a un oftalmólogo o a un dermatólogo. En principio, ambos profesionales podrían hacerlo, aunque en algunos casos uno puede ser preferible al otro. El médico de cabecera puede ayudarnos a elegir al más adecuado para nuestro caso en concreto, pero teniendo claro que cualquiera de los dos profesionales está capacitado para tratar la zona y el problema que tenemos en ella.
¿Qué debemos de evitar siempre? Pues siempre debemos evitar llevar a cabo extracciones en casa, especialmente en zonas sensibles. Y mucho menos siguiendo métodos caseros recomendados en Internet y que muchas veces pueden acabar degenerando en infecciones o en grandes cicatrices por no ser adecuados para el tratamiento de este problema.
Los kits que se venden en las farmacias pueden ser perfectos para casos concretos pero siempre es mejor consultar con el médico.